En una familia las cosas se repiten. Las mujeres se casan tarde o no se casan. El dinero llega y se escurre. Los hombres se van. Alguien calló sobre algo, y ese silencio bajó por tres generaciones hasta ti.
El Karma mira vidas pasadas. Aquí se lee la línea de sangre — lo que recibiste al nacer, antes de tener voz.
Lee la Luna y la raíz de tu carta para el lado materno, el Sol para el paterno, Saturno para lo que se repite y se paga, Plutón para lo callado, y los nodos para la dirección que toma la línea de aquí en adelante.
No culpa a nadie. Un linaje es una corriente que puede cambiar de dirección contigo — y una parte ya la has cambiado sin darte cuenta.
Cuanto más concreta sea la pregunta, más precisa será la respuesta — nombra qué se repite exactamente, en vez de preguntar por la familia en general.
Lo que escribes tú mismo pesa más que cualquier cálculo. La lectura parte de ahí y muestra de dónde viene en la línea.
Si conoces alguna de estas fechas, la lectura ve qué números y signos se repiten a lo largo de las generaciones. Los campos vacíos se omiten.
La sala lee tu carta natal. Si aún no has introducido la fecha, la hora y el lugar de tu nacimiento en el Maestro Celeste, hazlo primero — de lo contrario la lectura no tiene sobre qué apoyarse.
Recibes una lectura personal, que queda registrada en el Libro del Alma y a la que puedes volver en cualquier momento.
Cada pregunta siguiente abre otra cara de la línea y cuesta 3,33 €.