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FatedWays
El Juego del Alma

Cómo se juega FatedWays – el juego transformacional del Alma

Todos sabemos lo que pasa después de una lectura. Sales con unas cuantas frases importantes en la cabeza, una de ellas te ha dado especialmente cerca, otra todavía la estás dando vueltas, y sobre una tercera ya has decidido hacer algo muy concreto. En ese momento todo parece claro. Después pasan unos días, la vida diaria recupera la atención, suena el teléfono, el trabajo espera, alguien te necesita, aparecen tres tareas más y la revelación va acomodándose en algún punto entre la lista de la compra y la promesa de que a partir del lunes empezarás aquello que llevas aplazando desde el lunes pasado.

La pregunta, sin embargo, sigue viva. Justamente de ahí arranca FatedWays – el Juego del Alma. Es un juego transformacional en el que entras con una pregunta personal y con ella sigues caminando. Cada movimiento la mira a través de un sistema distinto y desde otro ángulo – Tarot, runas, I Ching, Arcángeles y más mensajes según la casilla en la que caigas. Poco a poco se van sumando acciones, preguntas espejo, tus propias respuestas y la historia de todo lo que has recorrido.

Al cabo de unos días ya hay primeras huellas. Con más movimientos empiezan a verse temas que se repiten. Al cabo de un mes la pregunta puede tener un aspecto completamente distinto del que le diste al principio. Y aquí es donde se pone interesante, porque el juego recuerda. Recuerda qué has preguntado, qué has respondido, qué has decidido hacer y a qué temas vuelves una y otra vez. La memoria humana muestra a veces una inventiva envidiable cuando se trata de olvidar una promesa propia. El Libro del Alma es bastante más consecuente.

Abajo

Todo empieza con la pregunta que de verdad te ocupa

El primer paso es escribir tu pregunta. Normalmente no hace falta inventarla mucho tiempo, porque ya te está dando vueltas en la cabeza. Puede tener que ver con el amor, el trabajo, el dinero, la familia, la casa, una mudanza, un cambio que se acerca, una elección importante o una persona alrededor de la cual hay más interrogantes que respuestas.

Por ejemplo, puedes escribir: «Mi sueño es tener una casa junto al mar y tomarme el café por la mañana mirando el agua. ¿Ocurrirá?» Aquí hay una imagen clara, un deseo y una dirección que permiten al juego mirar el tema en concreto. Otra persona puede entrar con la pregunta: «¿Por qué sigo esperando a alguien que no me elige?» En su caso el foco está ya en la causa y en el patrón que se repite. Ambas preguntas pueden llevar por un camino largo; simplemente parten de lugares distintos.

Cuanto más exactamente digas qué te ocupa, más material tendrá el juego con el que trabajar. La pregunta general «¿Qué me espera?» deja un campo muy amplio, mientras que «¿Podré mudarme a otro país en los próximos dos años y qué abriría esa posibilidad?» ya da un hilo claro. Escribe con naturalidad, como le explicarías el tema a alguien por quien de verdad quieres ser entendido. Los adornos literarios pueden quedarse tranquilamente para otra ocasión.

Una vez escrita la pregunta, se convierte en el tema principal de tu movimiento. Si preguntas por la casa junto al mar, la carta del Tarot se interpreta a través de ese sueño, la runa mira las condiciones a su alrededor, el I Ching muestra qué clase de momento es y el mensaje del Arcángel entra en la misma historia con otra voz. Así se va formando un cuadro en el que los distintos sistemas conversan entre ellos alrededor de una misma pregunta.

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Después de la pregunta eliges un número y empieza el movimiento

Cada movimiento empieza eligiendo un número del uno al seis. Aquí participa tu sensación del momento. Miras los números y eliges aquel hacia el que te atrae la intuición. La fecha de nacimiento puede descansar, el número favorito también, y la hora del teléfono esta vez no tiene ningún papel especial, por convincente que resulte cuando marca las 11:11.

El número elegido determina el movimiento por la espiral del juego. Está construida sobre siete niveles ligados a los siete chakras. En los niveles más bajos los temas están más cerca de la vida material – cuerpo, seguridad, trabajo, dinero, casa y decisiones cotidianas. Más arriba el foco se desplaza poco a poco hacia las relaciones, la fuerza personal, la intuición, el sentido y la manera en que percibes tu propia historia.

La elección en sí dura segundos, pero el lugar en el que caes puede abrir un tema en el que pienses bastante más tiempo. Y esa es precisamente la idea del movimiento – a veces llegas a una casilla que encaja de maravilla con tu ánimo de ese día, y a veces caes en algo que al principio parece lejos de tu pregunta, y al cabo de unas frases empiezas a ver por qué estás ahí.

Cada casilla mira tu pregunta en varias capas

Cuando caes en una casilla, recibes un mensaje completo en el que los distintos sistemas iluminan tu tema desde su punto de vista. El Tarot muestra el movimiento y el proceso. Si sale, por ejemplo, la Rueda de la Fortuna, su sentido se enlaza con tu pregunta concreta – qué ciclo está cambiando, qué posibilidad se acerca, qué tienes que reconocer y dónde los acontecimientos empiezan a moverse.

La runa pone el acento en la condición. Puede mostrar dónde se requiere acción, paciencia, soltar una vieja costumbre o un límite más claro. El I Ching mira el momento y la dirección del desarrollo – qué pasa si actúas, qué cambia si esperas y qué ritmo tiene la situación. El mensaje del Arcángel entra de otra manera, normalmente por el lado emocional y espiritual de la pregunta.

Según la casilla pueden aparecer además un mensaje cabalístico, un aceite del día, un ritual breve o una tarea. Poco a poco descubres también qué te toca más. Una persona se fijará enseguida en la carta del Tarot, otra volverá dos veces a la runa, y una tercera leerá el I Ching y se preguntará de dónde sabe exactamente lo de la conversación que lleva aplazando desde la semana pasada.

Los momentos más interesantes llegan cuando varios sistemas distintos empiezan a señalar un mismo tema. El Tarot habla de una elección, la runa pone un límite, el I Ching muestra que el momento está maduro para actuar. Entonces vale la pena mirar con más atención, porque un mismo hilo aparece a través de varias lenguas distintas.

El hilo terrenal y el hilo del alma miran una pregunta desde dos lados

En el juego hay dos hilos principales – el terrenal y el del alma. El terrenal tiene que ver con lo que puedes hacer en la vida real, mientras que el del alma va hacia las causas, los hábitos, las creencias y las reacciones internas que influyen en tus decisiones.

Volvamos al ejemplo del sueño de la casa junto al mar. El hilo terrenal puede llevarte a elegir varias ciudades posibles, a comprobar los precios de la vivienda, a hacer un presupuesto aproximado, a mirar las condiciones para mudarte o a fijar un plazo. Esos pasos suenan del todo prácticos, y justo ahí está su fuerza. A veces un sueño pasa años con un aspecto precioso dentro de nuestra cabeza, hasta que la primera visita a un portal inmobiliario le da de golpe metros, barrio y precio. A partir de ese momento ya hay con qué trabajar.

El hilo del alma puede hacer preguntas completamente distintas. ¿Qué tendrás que dejar atrás si te mudas de verdad? ¿Por qué llevas años imaginándote una vida así y siempre encuentras un motivo para aplazarla? ¿Quién tiene que estar contento con tu decisión antes de que tú misma te permitas tomarla? ¿Cómo te sientes cuando el sueño deja de ser una imagen bonita y empieza a parecerse a una posibilidad real?

Estas dos direcciones se complementan. Una convierte el deseo en pasos, la otra muestra por qué precisamente ciertos pasos resultan difíciles. A veces una persona sabe perfectamente cuál es el siguiente paso y dedica una cantidad impresionante de energía a inventar más motivos para aplazarlo. Justo ahí el hilo del alma tiene algo que decir.

Mira el tablero del Juego del Alma →

Al final del mensaje llega algo para hacer

Después de la lectura recibes una acción concreta para el día. Puede ser pequeña, pero siempre tiene que ver con el tema con el que caminas. A veces tendrás que comprobar información, mirar anuncios, escribir unas frases, mantener una conversación, enviar un correo, ordenar papeles, decir claramente lo que quieres o poner un límite allí donde hace tiempo sientes la necesidad.

Con una pregunta de amor la tarea puede ser detener la reacción automática y observar qué hace la otra persona. Con el trabajo puede aparecer un paso concreto hacia una conversación sobre el puesto, un proyecto nuevo o un precio. Con una mudanza la tarea puede ser del todo práctica – comprobar condiciones, ciudades y gastos. A veces cinco minutos de acción dan más información que dos horas de darle vueltas.

Aquí el juego transformacional empieza a entrar en tu vida. La revelación en sí es agradable y a veces muy fuerte, pero el movimiento empieza cuando haces algo con ella. Si cada movimiento termina solo en «qué interesante», al cabo de un tiempo tendrás una rica colección de cosas interesantes. Si una parte de ellas se convierte en acciones, empieza el cambio.

El Espejo devuelve la pregunta hacia ti

En ciertos momentos el Juego del Alma gira la dirección y, en lugar de una respuesta nueva, recibes una pregunta dirigida a ti. Es el Espejo. Si has preguntado «¿Tendré una casa junto al mar?», el Espejo puede preguntarte: «¿Qué te hace creer que ese sueño es posible para otras personas y para ti siempre queda reservado a algún momento futuro?»

Con la pregunta «¿Me buscará?» puede aparecer: «¿Qué vas a hacer con tu propia vida si esa persona sigue igual?» Y con «¿Conseguiré el nuevo trabajo?» la pregunta puede ser: «¿Cuándo fue la última vez que mostraste tú lo que sabes hacer, en lugar de esperar a que alguien lo notara?»

Bajo el Espejo hay un espacio para tu respuesta, y queda en privado. Puedes escribir una frase, un párrafo entero o simplemente «No sé». A veces ese mismo «No sé» es un punto de partida valioso, porque señala un lugar en el que hasta ahora has actuado por costumbre.

Con el tiempo las respuestas se acumulan. Entonces empieza una de las partes más curiosas del juego – lees tus propias palabras de hace unos meses y ves lo distinto que pensabas en aquel momento. A veces eres muy sabia. A veces te preguntas cómo lograste defender de forma tan convincente una decisión que hoy parece evidentemente rara. Las dos cosas forman parte de la historia.

La Serpiente devuelve a un tema que todavía tiene algo que mostrar

Por la espiral puedes caer en una Serpiente. Te devuelve a un tema que necesita otra mirada. Si la Serpiente aparece ya en el primer movimiento, la atención puede dirigirse a la pregunta misma y a la manera en que está formulada.

Puede que hayas entrado con «¿Estaremos juntos?» y que poco a poco se muestre la pregunta «¿Por qué sigo esperando a alguien que evita decidir?» Puede que empieces con «¿Ganaré más?» y con el tiempo llegues a «¿Por qué me cuesta poner un precio que corresponda a mi trabajo?»

Cuando notes que el tema se ha desplazado, puedes cambiar la pregunta y continuar desde ahí. También puedes quedarte un tiempo más con la antigua, si aún hay algo que entender en ella. El juego te muestra el lugar que merece atención, y la dirección sigue siendo tu elección.

Las Alas, los portales y los cruces cambian el movimiento

En el tablero hay también casillas especiales que cambian tu camino. Las Alas te elevan a otro nivel, los portales te trasladan a un lugar nuevo, y los cruces juntan el hilo terrenal y el del alma en un solo punto.

El cruce llega a menudo en un momento en el que ya tienes la comprensión y el siguiente paso empieza a ser evidente. Puedes pasarte una semana entera entendiendo perfectamente por qué aplazas una conversación, y en algún momento resulta que el juego muestra un interés muy práctico por la cuestión de cuándo piensas mantenerla realmente.

A veces el movimiento es rápido y varios movimientos seguidos abren temas nuevos. Otras veces vuelves a algo que dabas por cerrado y descubres una capa más. Se parece a la manera en que se desarrollan de verdad los temas importantes de la vida – rara vez van en línea perfectamente recta y a veces dan una vuelta para comprobar si esta vez los reconoces más deprisa.

El Abismo detiene el movimiento por una pregunta importante

Cuando llegas al Abismo, el movimiento se detiene y recibes una pregunta que espera tu respuesta. Aquí la atención va hacia algo que difícilmente cabe en un mensaje ya hecho – una decisión, una causa, un miedo, una confesión o un tema que llevas un tiempo rodeando con cuidado.

La respuesta se queda contigo y no hay quien la califique. El sentido es formular con tus propias palabras lo que sientes. A veces una persona puede pasarse semanas explicando una situación de siete maneras completamente razonables y, en el momento en que escribe una frase honesta, el cuadro se vuelve de pronto bastante más simple.

Después de responder, el camino continúa. El Abismo es uno de los lugares donde el Juego del Alma muestra con más claridad su lado transformacional, porque aquí tu propia participación forma parte del movimiento.

La pregunta tiene derecho a desarrollarse contigo

Una de las características más importantes de FatedWays es que la pregunta se puede cambiar. A menudo entramos con lo que queremos saber primero y, al cabo de unos movimientos, descubrimos qué nos ocupa en realidad.

Puedes empezar con «¿Me buscará?» y con el tiempo llegar a «¿Quiero todavía a esta persona o quiero saber si tuve importancia para ella?» Puedes preguntar al principio «¿Tendré una casa junto al mar?» y, unas semanas después, que el tema ya sea «¿Cómo convierto ese sueño en un plan real para los próximos dos años?»

Ese cambio forma parte del camino, y la pregunta antigua queda guardada en el Libro del Alma. Así, con el tiempo, puedes seguir cómo ha cambiado la manera en que ves la situación. La primera pregunta muestra de dónde partiste, la siguiente muestra qué has entendido ya, y a veces la tercera demuestra que por fin has dejado de esperar la misma respuesta con otra formulación.

En ciertos lugares también puedes cerrar la pregunta. Entonces se cierra un círculo y empieza otro.

Hay días en los que simplemente abres el mensaje del día

El movimiento lo haces cuando quieres. Entre movimientos puedes abrir FatedWays y leer tu mensaje del día, ligado al día, a las influencias planetarias, a la fase lunar y a la pregunta con la que caminas.

Eso permite que el tema continúe también en los días en que no te apetece hacer un movimiento nuevo. A veces es justo entonces cuando un mensaje corto lleva tu atención a algo que está pasando en el día real. Por la mañana lees una frase sobre límites; por la tarde recibes la conocida llamada de alguien que tradicionalmente considera tu tiempo un recurso natural de libre acceso, y la conexión queda clarísima.

El mensaje del día se puede guardar como imagen y compartir, o dejar en el teléfono como recordatorio del tema de la jornada.

Las Huellas del Destino empiezan a mostrar tu letra

Un movimiento puede decir mucho sobre un día concreto. Decenas de movimientos ya empiezan a contar una historia. Eso es exactamente lo que hacen las Huellas del Destino – reúnen distintos momentos, respuestas y acciones y buscan las conexiones entre ellos.

La Huella

La Huella empieza ya desde tus primeros movimientos y va enlazando los mensajes, las tareas y las respuestas. Con el tiempo puede resultar que preguntas distintas vuelven constantemente a un mismo tema – esperas permiso, aplazas una acción, cargas con demasiada responsabilidad ajena o encuentras la manera de volver al análisis justo en el momento en que ya toca un paso real.

Por separado, cada caso puede parecer distinto. Cuando los ves uno al lado del otro, empieza a aparecer un parecido. Y a veces es bastante llamativo.

El Hilo

El Hilo se desbloquea en el movimiento cincuenta y mira el arco más largo del camino. Busca lo común entre los distintos periodos y se reescribe cada diez movimientos, porque la historia sigue desarrollándose.

El tema que parecía central alrededor del movimiento cincuenta puede tener un sentido completamente distinto en el ochenta. Eso es precisamente lo que muestra el desarrollo – las preguntas cambian, las decisiones se vuelven más concretas, y algunas cosas que al principio parecían enormes van ocupando poco a poco su lugar real.

La carta de tu yo futuro

La carta de tu yo futuro llega en un umbral determinado – cincuenta movimientos, medio año o un año en el juego. Está escrita desde el punto de vista de tu yo futuro, que mira hacia atrás al periodo por el que estás pasando ahora.

Esa perspectiva es interesante precisamente porque hoy sigues dentro de la historia. Más adelante ya sabrás qué miedos estaban fundados, cuáles se hicieron más grandes dentro de tu cabeza, qué decisiones cambiaron la dirección y qué acontecimientos que ahora parecen enormes se convertirán en un párrafo del pasado.

Cómo cambió la pregunta

Esta huella aparece a partir de la segunda pregunta y muestra el desarrollo del tema mismo. «¿Ocurrirá?» puede convertirse en «¿Qué puedo hacer?» y después en «¿Qué me sigue impidiendo hacerlo?»

Aquí se ve con mucha claridad el movimiento desde la espera hasta la participación. A veces el propio cambio de la pregunta dice más que cualquier respuesta suelta.

Lo que no notaste

Esta parte se desbloquea con doce pasos en los últimos tres meses y busca conexiones entre acontecimientos lo bastante alejados en el tiempo como para parecer inconexos.

Una casilla de junio puede haber levantado un tema que vuelve en agosto en otra situación. Una tarea que aplazaste hace unos meses puede aparecer de nuevo con otra forma. Cuando los días están lejos unos de otros, esas repeticiones se pierden con facilidad. Cuando están reunidas en un mismo sitio, el aire de familia se vuelve bastante evidente.

La crónica del espejo

En la crónica del espejo se reúnen tus respuestas y las conexiones que la Huella ha encontrado entre ellas. Al cabo de unos meses puedes leer cómo pensabas cuando estabas enamorada, enfadada, asustada, segura, cansada o completamente convencida de que este caso era del todo distinto del anterior.

A veces de verdad es distinto. A veces solo se ha cambiado el peinado.

Y justo por eso la historia importa.

Abre las Huellas del Destino →

El Libro del Alma guarda todo el camino

Todos los movimientos, casillas, mensajes, preguntas espejo y tus respuestas se reúnen en el Libro del Alma. Ahí puedes ver cuánto tiempo llevas en el juego, en qué nivel estás, por qué casillas has pasado y cómo se ha desarrollado tu pregunta.

Al principio el Libro parece un archivo. Con el tiempo empieza a parecer una historia personal. Puedes seguir cómo una pregunta que empezó esperando que otra persona decidiera ha llegado poco a poco a una decisión tuya. Puedes ver cómo un sueño lejano ha recibido una ciudad concreta, un presupuesto y un plazo. Puedes encontrar una misma palabra en varias de tus respuestas y preguntarte cómo lograste pasar de largo tanto tiempo.

Al cabo de unos meses esto es más que un archivo de cartas y mensajes. Es un registro de la manera en que pensaste, elegiste, actuaste y cambiaste de dirección.

Abre el Libro del Alma →

Poco a poco empiezas a reconocer tu propia manera de moverte

Al principio una persona entra en FatedWays porque quiere una respuesta. Le interesa qué va a pasar, cómo se desarrollará una relación, si aparecerá una oportunidad, cuándo cambiará el trabajo o qué viene alrededor de una decisión concreta.

Con el tiempo empiezas a notar también la manera en que tú misma haces las preguntas. Ves cuándo esperas la decisión de otro, cuándo ya conoces el siguiente paso, cuándo buscas una confirmación más porque la acción parece más seria que otra interpretación. Puedes descubrir que un mismo tema aparece en el amor, en el trabajo y en el dinero, solo que cada vez lleva otra ropa.

Puedes entender que una pregunta que dabas por amorosa estaba ligada a tu propio valor. Que el deseo de más dinero llevó en realidad al tema del precio de tu trabajo. Que el sueño de mudarte abrió la cuestión de cuánta libertad te permites. O que la expresión «todavía no es el momento» está presente en tu vida con tal fidelidad que podría pedir tranquilamente un perfil propio.

Ese es el momento en que el juego transformacional empieza a mostrar tu letra personal. Y cuantos más movimientos tengas detrás, con más claridad se ve.

La regla más importante es la honestidad contigo

Los sistemas pueden dar una dirección, señalar un tema y conectar distintos momentos. Después llega tu parte. La conversación se mantiene con tu voz, la decisión la tomas tú, el correo se envía desde tu dirección, el límite lo pones tú y la maleta, si la pregunta llega de verdad hasta la mudanza, tampoco se hará sola.

Cuanto más honestamente respondas en el Espejo y en el Abismo, más sentido empiezan a tener las Huellas. Con el tiempo tus propias palabras empiezan a mostrar conexiones que en el momento de escribirlas quizá no notaste en absoluto.

A veces el mensaje más importante ya lo sabes. Simplemente lo ves por primera vez ordenado de tal modo que se te hace difícil pasar de largo.

Cómo empezar el Juego del Alma

FatedWays está disponible en ocho idiomas y se puede añadir a la pantalla de inicio del teléfono como aplicación. Los primeros siete días son gratuitos, sin tarjeta bancaria, así que puedes entrar con calma, plantear tu pregunta y ver cómo funciona el camino.

Para empezar necesitas una pregunta – la que hoy está viva para ti. Después eliges un número del uno al seis y haces el primer movimiento. No hace falta saber de antemano hasta dónde llegarás. Parte del sentido es ver, con el tiempo, cómo ha cambiado la pregunta misma y cómo has cambiado tú en el camino hacia la respuesta.

Entra en el Juego del Alma →

Si quieres entender cómo se creó el sistema, por qué el tablero es una espiral, cómo se conectan los distintos niveles y por qué varios métodos trabajan juntos alrededor de una pregunta personal, continúa hacia Sobre el juego.

Y cuando tu tema tenga que ver con la carta natal, los tránsitos, un periodo importante, un momento concreto o una fecha, puedes continuar hacia El Maestro Celeste.

Preguntas frecuentes sobre FatedWays

¿Qué es FatedWays?

FatedWays es un juego transformacional del Alma en el que trabajas con una pregunta personal a través del Tarot, las runas, el I Ching, los Arcángeles, acciones, el Espejo y la historia que se acumula con tus movimientos. Con el tiempo el juego empieza a conectar distintos momentos y a mostrar los temas que se repiten en tu camino.

¿Cómo se juega el Juego del Alma?

Empiezas con una pregunta personal, después eliges un número del uno al seis y avanzas por la espiral. En la casilla en la que caes recibes mensajes y orientaciones ligados a tu pregunta, y al final puede haber una acción concreta, una pregunta espejo o una casilla especial.

¿Tengo que hacer un movimiento cada día?

El movimiento lo haces cuando quieres. Entre movimientos puedes abrir tu mensaje del día, que continúa el tema de tu pregunta.

¿Puedo cambiar mi pregunta?

Sí. Cuando el tema se desarrolla y notas que tu verdadera pregunta ya es otra, puedes continuar con la nueva formulación. El camino anterior queda guardado y más adelante puedes seguir cómo ha cambiado tu manera de pensar.

¿Dónde se guardan mis movimientos antiguos?

Los movimientos, los mensajes, las preguntas espejo y tus respuestas se guardan en el Libro del Alma. Con el tiempo parte de esa historia participa también en las Huellas del Destino, donde se buscan las conexiones entre distintos periodos y temas.

¿Hay un periodo gratuito?

Sí. Los primeros siete días en FatedWays son gratuitos y para empezar no se pide tarjeta bancaria.

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